NMOSD AQP4-IgG positivo
La forma más frecuente. Se detecta el anticuerpo anti-acuaporina 4 (AQP4-IgG) en sangre. Suele afectar más a mujeres adultas y tiende a tener brotes recurrentes si no se trata.
Definición
Una enfermedad autoinmune del sistema nervioso central que ataca principalmente el nervio óptico y la médula espinal.
La Neuromielitis Óptica —también conocida como NMOSD (Neuromyelitis Optica Spectrum Disorder)— es una enfermedad autoinmune. Eso significa que el propio sistema de defensa del cuerpo, por error, ataca estructuras sanas: en este caso, el nervio óptico (que conecta el ojo con el cerebro) y la médula espinal (la "autopista" de información que recorre la columna).
Cuando ocurre un brote o "ataque", aparecen síntomas como pérdida de visión, debilidad en piernas o brazos, alteraciones de la sensibilidad o problemas para controlar esfínteres. Sin tratamiento adecuado, los brotes pueden dejar secuelas acumulativas.
Durante muchos años se confundió con la esclerosis múltiple, pero hoy sabemos que es una enfermedad distinta, con un mecanismo, un pronóstico y, sobre todo, un tratamiento diferentes.
La NMOSD agrupa varias formas clínicas que comparten síntomas pero se diferencian por los anticuerpos involucrados. Esto es importante porque el tratamiento puede variar.
La forma más frecuente. Se detecta el anticuerpo anti-acuaporina 4 (AQP4-IgG) en sangre. Suele afectar más a mujeres adultas y tiende a tener brotes recurrentes si no se trata.
Aunque hoy se considera una entidad separada, comparte muchos síntomas con la NMO. Se detecta el anticuerpo anti-MOG. Puede afectar a niños y adultos, y muchas veces evoluciona mejor que la NMO clásica.
Cuadros clínicos compatibles con NMOSD pero sin anticuerpos detectables (AQP4-IgG y MOG-IgG negativos). Requiere evaluación cuidadosa para descartar otros diagnósticos.
La NMO es una enfermedad rara: se estiman entre 0,5 y 4 casos por cada 100.000 personas, dependiendo de la región. Es más frecuente en mujeres (proporción cercana a 9:1 en la forma AQP4-IgG positiva) y suele aparecer entre los 30 y 50 años, aunque puede presentarse a cualquier edad. Algunas poblaciones (afrodescendientes y latinoamericanas) muestran mayor frecuencia y formas más agresivas.
0,5–4 / 100.000
Prevalencia estimada
≈ 9 : 1
Razón mujer:hombre (AQP4+)
30–50 años
Edad típica de inicio
Produce un anticuerpo dirigido contra una proteína normal del cerebro y la médula (acuaporina 4, presente en células de soporte llamadas astrocitos).
El anticuerpo recluta una "cascada" de proteínas (el sistema del complemento, en particular C5) que daña los astrocitos.
La inflamación afecta los nervios cercanos: aparece la pérdida de visión (neuritis óptica) o la debilidad por mielitis.
¿Por qué importa esto? Entender que el complemento es una pieza clave del daño explica por qué fármacos como ravulizumab y eculizumab —que bloquean al complemento (C5)— han demostrado reducir drásticamente las recaídas en NMO con AQP4-IgG positivo.
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